
Las autoridades rusas niegan haber impuesto restricciones sanitarias en la región siberiana de Irkutsk y restaron importancia tras el incidente la semana pasada.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el martes que tenía previsto hablar muy pronto con su homólogo ruso, Vladimir Putin, después de los reportes sobre la muerte de una empleada de un instituto especializado en la peste neumónica en Siberia.






