
Al igual que las manos, algunas moléculas, llamadas quirales, pueden tener versiones "derecha" o "izquierda", según la forma en que reflejan la luz. Con propiedades físicas idénticas pero biológicas muy diferentes.
El francés Henri Kagan y el japonés Kenso Soai recibieron este miércoles el Nobel de Química por haber resuelto uno de los misterios de la vida: por qué, en la naturaleza, algunas moléculas aparecen en una sola forma, un hallazgo fundamental para el desarrollo de medicamentos.






