
La imagen se repite una y otra vez: una persona subida en una grúa toma una motosierra entre sus manos, la pone a funcionar y apunta como su objetivo el tronco o la rama de algún árbol que solía ser refugio de transeúntes que buscaban en su sombra un resguardo ante las inclemencias de un candente sol que casi a diario azota las calles del Distrito Nacional.






