
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, aseguró el pasado 28 de octubre que continúan desarrollando el proceso de investigación para determinar la trazabilidad de las balas.
Con la llegada de este domingo 8 de noviembre, han transcurrido 31 días exactos desde que la sociedad conoció los detalles de un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cual expuso como diversas municiones de los cuerpos castrenses dominicanos estaban siendo utilizadas por bandas criminales en Haití.
Este es un documento donde están recopilados los hallazgos obtenidos por el Panel de Expertos del Consejo de Seguridad de la ONU que investigó durante el periodo 2025-2026 el estado en que se encuentra el territorio haitiano.
Las indagatorias concluyeron con la confirmación de que algunos pertrechos del Ejército de la República Dominicana (ERD) y la Policía Nacional integraban el armamento militar de los 400 Mawozo y otras agrupaciones delictivas establecidas en el vecino país.
Sin embargo, tras un mes de espera, la población aún desconoce cómo estos artefactos fueron trasladados hasta las manos de organizaciones criminales en Haití, sin ser detectadas antes por las autoridades dominicanas.
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, aseguró el pasado 28 de octubre que continúan desarrollando el proceso de investigación para determinar la trazabilidad de las balas.
Según afirmó, tras ser entrevistado por reporteros, las fuerzas armadas nacionales tienen “totalmente controlado ese tema”.
De acuerdo con sus expresiones, el Gobierno no tiene intención de ocultar el hecho de que proyectiles del Ejército estén dentro de los armamentos de criminales haitianos, “lo que pasa es que tenemos muchos temas de seguridad y defensa que no se pueden divulgar por seguridad”.
“Tenemos control de todo… No porque queremos esconderlos, sino porque son medidas que hay que tomar para salvaguardar la defensa de la Patria”, respondió luego de ser cuestionado por periodistas durante una actividad realizada en el Palacio Nacional.
Fernández Onofre insistió en que la sociedad pueda sentir tranquilidad, destacando las nuevas tecnologías aplicadas en la actualidad por las autoridades para garantizar un “control estricto” en la custodia de los equipos militares.
“Tenemos unos sistemas totalmente computarizados que se van actualizando automáticamente. Pueden estar tranquilos y hacerse eco de que nosotros tenemos totalmente controlado ese tema. Las investigaciones continúan y todo aquel que encontremos en el camino será sometido a la acción de la justicia”, expresó.
Tráfico de armas desde RD
En el reporte publicado el pasado 8 de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU destacó que las medidas ejecutadas por República Dominicana para enfrentar el tráfico de armas destinado a Haití “continúan siendo insuficientes dada la magnitud del problema”.
“Las redes transnacionales, que a menudo recurren a métodos poco sofisticados, han demostrado ser resilientes y eficientes a la hora de traficar armas de fuego y municiones. Los desvíos de las existencias de armas nacionales —de Haití y, en menor medida, de la República Dominicana— siguen reponiendo los arsenales de las bandas y otros agentes armados no estatales”, detalla el Panel de Expertos en el texto.
Aunque la ONU manifiesta tener dificultad para precisar las estimaciones de los flujos, “varios indicadores apuntan a que sigue siendo una realidad: las bandas han seguido siendo capaces de combatir y reponer sus existencias de armas y munición”.
900,000 balas
La ONU colocó imágenes en las que se visualizan miembros de los 400 Mawozo, quienes operan en la capital de Haití, Puerto Príncipe, cargando con sus manos cartuchos de calibre .50; los cuales fueron elaborados durante la época dictatorial de Leónidas Trujillo.
El Ministerio de Defensa emitió el pasado 8 de octubre un comunicado en el que lo identificó como “material de antigua fabricación”, razón por la cual “no ha sido posible determinar hasta el momento las circunstancias específicas mediante las cuales pudieron haber llegado a territorio haitiano”.
Sin embargo, la entidad internacional identificó también en Haití metralla, producida en 2022, con las letras ERD, la forma que tiene el Ejército dominicano para individualizar sus indumentarias.
Además, entiende que “la mayor parte” de los 900,000 pertrechos robados en 2024 por agentes a la Policía fueron comercializados a los 400 Mawozo y otras agrupaciones delictivas en Haití.






