
Uno de los misiles disparados la madrugada del jueves por Rusia alcanzó una casa en una aldea cercana a la ciudad central ucraniana de Krivói Rog, donde murieron seis integrantes de una misma familia, entre ellos dos niñas de 5 y 12 años.
Una familia quedó diezmada en Ucrania por un bombardeo con misiles que arrasó su vivienda, una tragedia que llevó al Gobierno de Kiev a insistir en la necesidad de que sus aliados le suministren más sistemas de defensa antiaérea.






