
Ramírez Uribe recalcó que en los informes de suelo realizados por el Servicio Nacional de Salud (SNS) evidenció que un espacio del edificio intervenido no contaba con varillas u soportes que garanticen la estabilidad de la estructura para evitar imprevistos, por lo que se ordenó su demolición.
El Hospital Salvador Bienvenido Gautier continúa ofreciendo servicios a cientos de pacientes, pese a la reducción de su capacidad de internamiento y las limitaciones de espacio que enfrenta debido a los trabajos de construcción y remozamiento que se ejecutan en sus instalaciones.






