
Este dilema al que se enfrentan los pandilleros no es un proceso que sería tan fácil y rápido alcanzar, como si doblar en la próxima esquina.
Acorraladas, entre la espada y la pared, por un cerco militar cada vez más asfixiante y sin el margen de impunidad del que gozaban, las principales pandillas armadas de Haití se enfrentan hoy al dilema de dialogar o morir.






