
Los imputados supuestamente operaban bajo la fachada de una fundación religiosa en Bajos de Haina; las víctimas presentaban quemaduras, lesiones y señales de trabajo forzado.
El Ministerio Público solicitó prisión preventiva contra Ángel Gabriel Capellán, conocido como "el Pastor", y Isaías Ramón Muñoz Rodríguez, señalados de maltratar física y psicológicamente a un grupo de niños que mantenían bajo su cuidado en un inmueble que funcionaba como la Fundación Restaurando Vida (Un Muerto que Revive), en el municipio de Bajos de Haina, provincia San Cristóbal.






